El invierno que no hemos visto

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El invierno que no hemos visto

Según la agenda astronómica del invierno 2019-20, hoy 19 de marzo es el último del invierno y mañana 20 de marzo, con el equinoccio, llegará la primavera. De las 11 temporadas (ya!) Que llevo haciendo predicción de aludes en el Centre de Lauegi del Conselh Generau d’Aran, es sin duda, la peor temporada de todas.

Y qué quiero decir con peor? No sólo en cuanto a la poca nieve acumulada en forma de nevadas (hasta hoy 440 cm, la media de las 16 temporadas anteriores es de 594 cm), pero también y sobre todo, por el patrón meteorológico que hemos tenido. Exceptuando el nevado e invernal noviembre, esta temporada de invierno 2019-20 ha siendo dominada por el tiempo anticiclónico, suave, estable y soleado, alternado con periodos de tiempo más zonal y húmedo, proveniente del Atlántico. Pero los frentes que han ido llegando no han dado lugar a nevadas abundantes y frías, aquellas que tanto nos gustan, y que tanto añoramos … Así es como lo hemos ido analizando en los últimos posts de diciembre otoñal y enero primaveral.

Con la incertidumbre de hasta cuándo durará el confinamiento para prevenir el contagio y la propagación del Covid-19, y con la sensación de que tal vez no retomaremos la predicción de aludes parada desde el domingo 15 de marzo, revisemos lo que ha sido esta segunda parte del invierno, de los meses de febrero hasta mediados de marzo.

Este es un análisis relativamente fácil, tan sólo dando un vistazo a las gráficas de la estación meteorológica automática de Comalada, a 2070 m:

– Temperatura: exceptuando la primera semana de marzo, valores positivos la mayor parte de febrero y segunda semana de marzo.

– Humedad relativa: ambiente seco en febrero (anticiclón) y más húmedo en marzo (zonal, frentes atlánticos).

– Espesor de nieve: pérdida progresiva de espesor a lo largo de febrero, seguido de las nevadas más importantes de principios de marzo, para volver a la disminución progresiva.

– Lluvia: sin precipitación registrada todo el mes de febrero, recoge los equivalentes de agua de las nevadas de primeros de marzo y a continuación algunas lluvias que han acumulado muy poca nieve.

Gráfica: evolución de la temperatura, humedad relativa, espesor de nieve y lluvia en la EMA de Comalada.

Si observamos la evolución del espesor de nieve de la presente temporada, comparada con la media histórica y los percentiles 0,9 y 0,1, es notable el descenso que hace desde primeros de febrero, alejándose de la media y acercándose al percentil 0,1 (quiere decir que de todo el histórico, sólo hay un 10% de temporadas con menos espesor de nieve). Con las nevadas de primeros de marzo hay una cierta recuperación, pero efímera desgraciadamente.

Gráfica: evolución del espesor de nieve en la EMA de Comalada durante la temporada 2019-20 (línea continua) respecto al promedio (línea discontinua) y los percentiles 0,9 y 0,1 (líneas punteadas superior e inferior).

Esta evolución nivo-meteorológica, como se traduce en las condiciones del manto de nieve y el peligro de aludes? En el corazón del invierno, si el tiempo se mantiene soleado y no se producen nevadas, las laderas soleadas y las laderas umbrías se comportan de manera muy diferente.

En las laderas soleadas, la radiación solar humedece la nieve a lo largo del día, y el enfriamiento nocturno favorece el rehielo. Si este ciclo diario se produce durante muchos días de manera consecutiva el resultado es un manto isotermo y primaveral, completamente transformado, en el que los únicos problemas de aludes a tener en cuenta están relacionados con la nieve húmeda o los deslizamientos basales. Esto cuando aún queda nieve: tantos días buen tiempo hizo que las vertientes soleadas quedaran bien desprovistos de nieve, al menos hasta cotas medias.

Foto: descenso canal S en el Montardo. Provocamos un pequeño alud de salida puntual.

En las laderas umbrías, a pesar de las temperaturas positivas, el manto de nieve se ha mantenido frío, seco, y estable, sin capas débiles persistentes activas. La última que dio guerra fue la que quedó enterrada con el temporal Gloria. Pero a los pocos días ganó cohesión con las capas adyacentes. Tan sólo en lugares umbríos, altos y de manto delgado, se han preservado capas de nieve azúcar cerca de la base. Estas se han mostrado reactivas a los tests de estabilidad, pero hay que considerar que el hecho de aislar el manto de nieve en una columna de pequeñas dimensiones, elimina el efecto puente, la resistencia lateral, de las capas más duras del manto de nieve por encima de las capas débiles.

Perfil realizado en el Coll del Pois de Gerber el 1 de marzo de 2020. Foto: test de compresión del mismo perfil con resultado de colapso súbito al golpe 12.

Invierno efímero durante la primera semana de Marzo

Desde el 2 de marzo, una serie de frentes atlánticos más fríos llevaron nevadas más relevantes. En un invierno normal, las hubiéramos anotado en el registro como unas nevadas más, pero con la temporada actual, y con el temporal Gloria ya olvidado, han sido las únicas con sensación de invierno de verdad. Una primera nevada los días 2 y 3 acumuló 30-40 cm en 36h, seguida de un temporal de viento del oeste muy fuerte. Fue justamente con la entrada de este viento cuando se dio lugar el único accidente por alud ocurrido en la cara norte de la montaña de Vaquèira, en el que tenemos que lamentar la pérdida de la vida de una persona, la única esta temporada en el Valle de Aran. Al peligro de aludes 3-Notable por nieve reciente y nieve venteada sumado a la visibilidad muy reducida por la ventisca, determinaron tanto el accidente como el complicado rescate.

La semana continuó como una montaña rusa, con el paso de un frente cálido que provocó la subida brusca de la temperatura y lluvia hasta cota alta. A continuación la segunda nevada, los días 6 y 7, con 40-50 cm más, temperaturas bien invernales y como no, el viento soplando fuerte y trabajando de manera efectiva. Nuevamente con peligro 3-Notable y problemas de nieve reciente y nieve venteada en el boletín, esta segunda nevada coincidió en fin de semana y por tanto el aumento de actividades de fuera-pista y montaña. Registramos varios incidentes y accidentes por alud, pero afortunadamente ninguno de ellos tuvo consecuencias graves.

Fotos: placas artificial y accidentales en la cara nord de Vaqueira (izq.) y placa accidental en el Tuc de Beret (dcha.)

El lunes 9 un último frente dejó aún algunos cm más de nieve pero con cota de nieve en ascenso hasta cota alta. Al día siguiente, con el primer día de buen tiempo, aunque registramos algunas placas accidentales sin consecuencias más allá de algún arrastrado.

Esta primavera, desde el confinamiento

El tiempo primaveral, cálido y húmedo, ha determinado el resto de días hasta la fecha. A partir de las últimas observaciones que tenemos de la semana pasada, constatamos que el manto de nieve, también en umbrías, está evolucionando a condiciones primaverales. Esto significa que la humedad está penetrando en las capas internas y transformando la nieve a formas de fusión que ya no pueden volver a cristales de nieve seca.

Aún así, el domingo 15 de marzo cuando aquí el confinamiento ya se había empezado a aplicar, dos personas perdieron la vida en el Pirineo francés por accidente por alud. El servicio de rescate francés nos ha reportado que se ha debido a una placa accidental desencadenada en una ladera norte cerca de los 3000 m. Esto indica la posibilidad de persistencia de capas débiles en lugares umbríos y altos donde el manto de nieve aún no ha transformado completamente.

Mañana llega el equinoccio de primavera y por tanto comienza una nueva estación. Los días se alargan, la insolación es cada vez más fuerte y afecta durante más horas a un abanico más amplio de orientaciones. Es ya muy improbable que el notable déficit de nieve arrastrado todo el invierno pueda recuperarse y la innivación de nuestras montañas será esta temporada más corta de lo habitual.

Aunque a nivel de realizar actividades en la montaña esta vez nos importa poco, sí puede tener y tendrá seguramente consecuencias negativas en cuanto a empezar el verano con sequía. Y es que todo apunta que las estaciones cada vez se comportan de manera más cambiante y extrema, y eso es todavía más exagerado y sensible en las zonas de clima de montaña.

Cuidémonos y hacemos todo lo posible para evitar el contagio por el coronavirus y no perjudicar al sistema de salud que está haciendo todo lo posible para frenar su propagación y necesita todos los medios para tratar a todas las personas contagiadas.

 

Montse Bacardit y equipo del Centre de Lauegi

2020-03-19T14:46:41+00:00 19/03/2020|

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