January spring

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January spring

La temporada de invierno 2019-20 continúa con una tónica lejos de la normalidad y los parámetros nivo-climáticos medios. Si bien la estación meteorológica automática de Comalada ya registra 3 m de nieve acumulada en nevadas (la media invernal es de 6 m), las temperaturas se han mantenido positivas muchos días y los espesores de nieve actuales son deficitarios.

Evolución del espesor de nieve en las estaciones de Sasseuva y Bonaigua. Ver gráficas on-line aquí

Recordemos que el invierno se anticipó el mes de noviembre, con frío vivo y nevadas, acumulando más 1 metro de nieve que causó actividad de aludes continuada, sobre todo deslizamientos basales. En cambio, en diciembre volvió el otoño, con tiempo mayoritariamente estable y temperaturas suaves, exceptuando una nevada del noroeste seguida de dos intensos episodios de sur, incluyendo la primera entrada de polvo del Sahara, en pleno mes de diciembre!

Las fiestas de Navidad hasta pasado Reyes se acontecieron con tiempo espléndido, condiciones estables de manto de nieve y sin registrar apenas aludes. El boletín encabezó con grado de peligro 1-Débil hasta 16 días seguidos. El día de la marmota para la predicción de aludes!

A mediados de enero, dos vaguadas trajeron de latitudes polares aire frío y nevadas débiles, refrescando la superficie y mejorando las condiciones para esquiar. Pero la buena nieve de hoy puede convertirse en el problema de mañana. Así que la nieve polvo rápidamente reciclada a facetas sobre una costra dura se convirtió en una superficie desfavorable para recibir la tormenta Gloria: la fuerte levantada que del 20 al 24 de enero dejó precipitaciones abundantes e intensas en toda Cataluña y espesores de nieve nueva acumulada de hasta 150 cm en el Pirineo Oriental. En Aran la borrasca entró sólo al final del episodio dejando 50 cm con viento fuerte del E y S que formó placas densas y gruesas generalizadas en orientaciones umbrías … precisamente encima de las facetas!

Modelo GFS. Situación sinóptica prevista para el 23 a las 00 UTC. La borrasca Gloria bien definida en el sur de Portugal causante de la llevantada.

Esta situación dio lugar a un ciclo de placas naturales extenso, con avalanchas de hasta tamaño 3. También exigió operaciones de control de aludes en el dominio esquiable de la estación para ir mitigando el peligro de las vertientes que se iban cargando durante la nevada. Pero el día crítico de este episodio fue el viernes 24 de enero, el primer día de buen tiempo, en el que una vez atenuada la tormenta, las placas formadas eran muy inestables y la probabilidad de desencadenamiento accidental elevada. El típico día de cielo azul y grado de peligro de aludes 3-Marcado en el boletín que estadísticamente tiene muchos números para que ocurran accidentes.

Afortunadamente, no registramos ningún accidente destacado, pero sí un casi-accidente en la vertiente noroeste del Tuc de la Cigalera. Dos esquiadores, entrando desde casi la cima por un lugar donde la pendiente se acerca los 40º, desencadenaron accidentalmente una placa de más de 100 m de ancho, 50 cm de espesor medio de cicatriz y el depósito llegando hasta el plano. Un alud que hemos estimado que movió unos 2.000 m3 y 600 T de nieve, por lo tanto, un generoso tamaño 2, es decir, con potencial para enterrar, herir o matar a una persona. Los dos esquiadores lograron salir esquiando por el lateral sin arrastrarse por la caída de la placa y aunque hubo un aviso por avalancha a los Pompièrs no fue necesario el rescate.

Fotografías de la placa accidental al poco del desencadenamiento. Se aprecian las huellas de los esquiadores en la parte superior derecha de la placa.

Tuvimos la suerte de encontrarnos cerca del lugar y acceder a la cicatriz de la placa accidental poco después de los hechos. El perfil de nieve muestra claramente la estructura inestable de libro con una placa de viento bien cohesionada, una capa débil de facetas y un plano de deslizamiento favorable para la propagación. Poco rato después, los pisteros-socorristas de la estación de esquí hicieron muy buen trabajo de mitigación del peligro provocando el desencadenamiento artificial con explosivos de dos placas muy similares en laderas adyacentes peligrosas.

Perfil realizado en la cicatriz de la placa accidental de la Cigalera el 24/01/2020

Pasado el episodio del Gloria, el final de enero ha destacado por la llegada de flujo húmedo atlántico que por un lado se encargó de transformar el manto de nieve a condiciones bien primaverales de manera generalizada, y también a desactivar la capa débil persistente de facetas enterradas en umbrías.

El tiempo suave y estable que llevamos estos primeros días de febrero vuelven a ser como el día de la Marmota pero los predictores no perdemos la esperanza de que el flujo zonal que está llevando mal tiempo en los Alpes gire unos grados hacia los Pirineos a partir de medios de febrero. El invierno aún está en marcha y por lo tanto tenemos que continuar siguiendo el manto de nieve, mantener la vigilancia y los buenos hábitos en terreno de aludes!

Montse Bacardit y el equipo de Lauegi

2020-02-08T14:39:44+00:00 07/02/2020|

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