La lluvia debilita y sobrecarga el manto de nieve y puede causar avalanchas de nieve húmeda. La niebla con temperaturas positivas tiene un efecto similar. Las avalanchas normalmente se desencadenan de forma natural, pero a veces son provocadas por montañeros.

Táctica: espera

Duración: horas

Indicios típicos:

  • Lluvia sobre manto seco
  • Lluvia sobre nieve reciente (caída en los últimos 6 días)
  • Lluvia abundante e intensa
  • Desencadenamiento natural de aludes (placas y salidas puntuales húmedas)

Distribución típica:

  • Cota de nieve oscilante: más aludes en cotas medias y bajas
  • Lluvia en todas las cotas: mayor cantidad de aludes en cotas altas.
  • Orientación: si en las solanas la nieve ya había sido transformada, mayor actividad en las umbrías

Consejos:

  • No salgas
  • Espera a que haya rehielo
  • Estate alerta de la posibilidad de aludes naturales grandes
Solcs baciver 20101112 (1)
GAR204 20130217 8

Situaciones típicas de aludes de nieve húmeda por lluvia

  • Lluvia percolando en un manto seco debilita de manera importante los contactos entre capas. Lluvia en pleno invierno.
  • Pérdida de resistencia debida a la humidificación uniforme del manto. Colapso de las capas basales debilitadas (primavera).

El paso de un frente cálido es una situación típica de actividad de aludes de nieve húmeda. En estos frentes la cota puede ser inicialmente baja, pero va subiendo a medida que llega la masa de aire cálido, y se producen lluvias sobre nieve recién caída.

Las lluvias de primavera, sobre un manto ya transformado y en fusión, son mucho menos efectivas.