imatge allargada

“La vecina se aleja …”

Del 30 de enero al 2 de febrero tuvimos la nevada más importante de lo que llevamos de temporada hasta ahora, con 125 cm de nieve acumulada en la estación de Comalada (2075 m) y espesores muy superiores a cotas más altas y zonas favorables a la acumulación.

La situación meteorológica que ha causado este temporal es una profunda borrasca dominante la Europa occidental, y el anticiclón de las Azores estratégicamente colocado sobre las islas. Estas dos zonas de presiones muy diferenciadas han creado un pasillo muy efectivo de aire polar y húmedo que ha chocado bruscamente contra los Pirineos, produciendo nevadas muy abundantes e intensas con los registros que os hemos reportado.

Sin embargo, la nevada se inició la madrugada del 30 de enero con viento de sur causando lluvia hasta 2000 m. Durante el día, el viento giró rápidamente a componente NW, haciendo caer la temperatura y la cota de nieve hasta el fondo de valle. La nevada fue intensa y continuada afectando a todas las cotas de la Val d’Aran hasta la madrugada del lunes 2 de febrero.

Inestabilización del manto de nieve y ascenso del peligro de aludes

Como os contábamos en la anterior entrada del Blog, el manto de nieve previo al episodio era muy débil debido al grosor escaso de nieve ya la formación de niveles muy débiles de cristales gruesos, angulosos e incohesivos, especialmente en las laderas umbrías y protegidas. Las laderas en cotas altas y expuestas se encontraban superficialmente venteados y endurecidos, mientras que las solanas presentaban una costra de fusión-rehielo, más o menos gruesa en función de la inclinación y la cota, pero también con niveles de nieve azúcar en la parte media y basal del manto.

Reuniendo estos factores meteorológicos y nivológicos en un temporal de nieve de pocos días, intenso y abundante, el resultado es el de una escalada exponencial del peligro de aludes desde el viernes por la mañana hasta el domingo mediodía, logrando el peligro 5- MUY FUERTE, el grado más alto de la Escala de Peligro de Aludes. Este grado de peligro no se da todas las temporadas, y queda reservado para situaciones catastróficas, en el que se esperan numerosas avalanchas de tamaño destructivo.

En este episodio, cuando ya llevábamos más de 100 cm de nieve nueva acumulada, la nevada todavía persistía unas horas más y con refuerzo notable del viento del NW y N. Mucha nieve nueva fría y ligera con viento efectivo para transportarla equivale a la rápida formación de acumulaciones muy grandes, frágiles e inestables que pueden desencadenarse de forma espontánea en cualquier momento. Domingo, durante las horas centrales del día, ciertamente fueron unas horas muy críticas en cuanto a la inestabilidad del manto y el peligro de aludes.

La actividad de aludes

Durante la tormenta las observaciones que hicimos fueron muy limitadas por la falta de visibilidad, la dificultad de acceder en terreno de aludes, y lógicamente el propio peligro de aludes. Pasada la tormenta y unos días más en que el tiempo se ha mantenido aún inestable, hemos podido recoger observaciones de la actividad de aludes, tanto natural como artificial durante la nevada y justo después. La actividad de aludes es la información de primera categoría que permite verificar el peligro de aludes pronosticado. Hemos registrado numerosas avalanchas de tamaño 3, con potencial para destruir un vehículo y árboles, y algunas de tamaño 4, con capacidad de destruir un camión, un vagón de tren o un bosque. Aquí abajo tenéis algunas fotos: la mayoría son aludes de nieve reciente, que han causado aeorosoles destructivos pero depósitos muy dispersos y poco visibles. Justo después de la nevada, con las primeras ojeadas de sol, los deslizamientos (los aludes de fondo que implican todo el manto) han cogido protagonismo. Estos son aludes más densos con depósitos más duros. Finalmente también os mostramos fotos de aludes artificiales, son las avalanchas provocadas en las operaciones de control de aludes en las carreteras.

El estado del manto pasada la tormenta

Si habéis ido siguiendo los boletines, habréis visto que después del temporal hemos pasado de una situación de nieve reciente y nieve venteada, a nieve vieja, además de los deslizamientos. Pues a medida que el espesor de nieve nueva ha ido asentando y compactando, esto ha dado lugar a un aumento de la tensión de la placa (la nieve nueva) y por tanto, mayor estrés para la capa débil (la nieve azúcar) . Ciertamente, en las evaluaciones de la inestabilidad que hemos ido haciendo, hemos obtenido resultados muy positivos en los tests, wumpfs, grietas, etc. Pero ya pasada más de una semana, la reactividad de estas capas de nieve azúcar ha ido a menos, así como los indicios de inestabilidad y la actividad de aludes. Esto se debe a que la nieve azúcar se ha ido “acostumbrando” a la carga de nieve que tiene encima, ganando cohesión, dureza y resistencia. Además, la mayoría de laderas grandes, umbrías y protegidas, más propicias a mantenerse inestables, ya purgaron durante la nevada. Por ello, el peligro de aludes ha ido en disminución hasta ayer en que fue el primer día de grado 2-MODERADO, y con el problema principal de nieve venteada, debido a los episodios recientes de viento.

Agradecemos la colaboración de de la red de observadores por las informaciones y fotos, algunas de ellas publicadas en esta entrada del Blog.

Molières_Alberto
Malh des Pois SE 2
Glideland
Coma Montaner_Nacho
Tuc Gran de Sendrosa
Pletius de Son_Daisy_2
Malh des Pois
Coret Pois
Gerber
Molières_Alberto_2
Tuc de Sendrosa
Pletius de Son_Daisy
Malh des Pois SE
Glideland_cicatriu_desconegut
Entrebarrancs
Canal E Fishabarrat
Toran_Barranc Escalica_Bata
Cap del Port_Daisy